Errores que te hacen perder tu compensación después de un accidente (aunque no lo sepas)

Después de un accidente, la mayoría de las personas cree que si no tuvo la culpa, todo está a su favor. La realidad es muy distinta.

En el DMV (Virginia, Maryland y Washington DC), un pequeño error puede hacerte perder el 100% de tu compensación, incluso si el otro conductor fue claramente responsable.

Lo más peligroso es que muchos de estos errores se cometen sin mala intención y sin saberlo. Este artículo existe para evitar eso.

Error #1: Hablar con la aseguradora demasiado pronto

Después de un accidente, la aseguradora suele llamar rápido “para ayudar”.

En realidad, buscan:

  • Declaraciones grabadas
  • Frases que puedan usarse en tu contra
  • Minimizar tus lesiones

Una sola frase mal dicha puede cambiar todo el caso.

Error #2: No buscar atención médica inmediata

“No me dolía en el momento” es una de las frases más usadas… y más peligrosas.

Muchas lesiones aparecen días o semanas después:

  • Cuello
  • Espalda
  • Lesiones nerviosas

Sin un registro médico temprano, la aseguradora puede decir que la lesión no fue causada por el accidente.

Error #3: Admitir culpa (aunque sea mínima)

En el DMV rige la negligencia contributoria.
Esto significa que si te asignan aunque sea 1% de culpa, puedes perder todo.

Frases como:

  • “No lo vi”
  • “Tal vez iba rápido”
  • “Fue un descuido”

pueden ser suficientes para arruinar tu caso.

Error #4: Aceptar el primer cheque

El primer ofrecimiento casi nunca refleja el valor real del caso.
Aceptar significa:

  • Renunciar a reclamos futuros
  • Asumir gastos médicos posteriores
  • Cerrar el caso para siempre

Error #5: Pensar que el tiempo no importa

Mientras más esperas:

  • Se pierden pruebas
  • Desaparecen videos
  • Los testigos olvidan detalles

En Virginia, el límite general es 2 años, pero esperar debilita el caso.

Qué hacer en lugar de eso

  • Buscar atención médica
  • Documentar todo
  • No hablar con el seguro sin asesoría
  • Informarte antes de decidir

Antes de cometer un error que te cueste miles de dólares, evalúa tu situación.
Contactanos hoy mismo y descubre si tu caso está en riesgo.