La temporada de fiestas, que se extiende desde el Día de Acción de Gracias hasta Año Nuevo, es el periodo más activo del año para las celebraciones.
Reuniones familiares, encuentros con amigos, y fiestas corporativas son comunes, y con ellas, a menudo, vienen las bebidas alcohólicas.
La vigilancia policial es intensa durante esta época, con un incremento del número de patrullas y puntos de control de sobriedad, buscando conductores afectados por el alcohol. Su objetivo es mantener seguros a todos en las carreteras, y este también debería ser tu objetivo. Nadie debería conducir bajo los efectos del alcohol en ningún día del año, pero durante esta temporada es especialmente importante ser cauteloso y consciente, y planificar antes de celebrar para evitar convertirse en una estadística de DUI.
