Durante el verano, entre parrilladas, vacaciones, conciertos y reuniones familiares, muchas personas disfrutan de una mayor libertad y tiempo libre. Es una temporada para relajarse, celebrar y compartir con amigos y seres queridos. Sin embargo, también es una época en la que se disparan los riesgos en las carreteras.
Lo que comienza como una noche divertida puede terminar con un arresto, un paso por la corte o incluso antecedentes criminales que afectan tu vida entera. De hecho, los arrestos por manejar bajo la influencia (DUI, por sus siglas en inglés) aumentan hasta un 30 % durante estos meses.
La combinación de más actividades sociales y consumo de alcohol crea un escenario en el que muchos bajan la guardia sin darse cuenta de las graves consecuencias.
